domingo, 5 de diciembre de 2010

QUERIDA ATENEA

QUERIDA ATENEA
Francisco Flores Lara


Paseo por la cenefa de nuestro mar Mediterráneo  sobre un reluciente rebalaje de arenas submarinas. Mis  huellas van y vienen llevadas por las olas a las alacenas de Poseidón, y en las que eran praderas  de algas se siembran las sombrillas multicolores y los espetos. Aquí,  entre pasos y  sueños, en la Ciudad del solar del Paraíso, cobijado  a veces en el bazar o el chiringuito, he decidido llamar tu atención.

Aspiramos a la capitalidad Europea de la Cultura 2016, somos una de las 16 ciudades españolas que deshojamos margaritas. La impronta de los grandes eventos del 92 que vivimos en España ha dejado su estela. Nuestros munícipes entienden estas onomásticas como un camino para elevar la moral de las comunidades, y realzan los hechizos que hagan cuajar  nuestras candidaturas.
Se que las primeras hogueras en la playa avivaron el encuentro de la mujer sapiens con el último neandertal venido del boquete de Zafarraya, los ríos se derramaban innominados, y el maná se hizo en una esplendorosa  lluvia de chanquetes. Eso era en un principio.
Después, olvidado el arcano asentamiento túrdulo, nacimos Malaka, la ciudad fundada por los fenicios; municipio federado romano, capital de la provincia de Spania de Justiniano, visigoda, árabe, castellana. Creíamos en Astarté “la diosa de los cielos”, no supimos de ti, ni tan siquiera recordamos nuestros mitos y sus   hacedores. La historia oculta  deja en ecos perdidos las creencias e invenciones que no se hicieron poderosas.
Nos bautizaron como “Málaga cantaora” por nuestra historia flamenca y festiva en los principios del siglo pasado. Pero resurgimos musicales y coralmente con los sentimientos más universales. Nos hemos multiplicado por casi cinco desde aquellas fechas, por eso el violín y el timbal se templan con brazos de educación moscovita, nuestra voces blancas tienen cadencias eslavas y no se pierde la energía y el compás del cante de la perchelera “Casa de las Monjas”.
Los responsables del salvaje desencuentro “los de muera la cultura y viva la muerte” nos prohibieron a Picasso, otrora indigno, nuestro paisano más excepcional. Ahora su Casa natal, su Museo son uno de los centros universales de encuentro cultural, cosas de la democracia que tu Ciudad nos legó.
Nuestra aura irradia en la montaña dónde el viejo búho descorcha los alcornoques para los días festivos de jaranas verdialeras.  Desde allí las cántaras de vino de Málaga se vaciaron por todo el mundo, hasta cautivar los paladares y divinizarse en el cáliz.
La terminal del aire es Picasso para compartir aterrizajes creativos. El Ave nos desemboca en María Zambrano, para buscar en la certidumbre de nuestro trasegar humano. Por mar te espera Litoral, ciceros para bodonis entramadas de alma poética. Emilio Prado, Manuel Altolaguirre, Moreno Villa, José María Hinojosa; con ellos siempre Luis, Vicente, Federico. Leal junto a La Farola, Jorge Gillén, vigilia infinita, mar y amistad.
Sir Robert Scott y sus comisarios electores de la ciudad a designar, te llamarán a consejo, Atenea, como señora matriz de todos los aconteceres, tus poderes y autoridad no admiten las sorpresas. Nos conoces desde lo remoto del tiempo a nuestro actual vivir cosmopolita, sabes que esperamos renacientes y hospitalarios compartir con Europa la quimérica Ciudad del Paraíso.
26 de mayo del 2010







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