Conjugar el verbo Aznar
En los manuales de neurolingüística debiera ofrecerse un capitulillo para la conjugación e interpretación del verbo y el gesto de Aznar: pasado, presente y futuro se declinan igual, su interpretación es la misma, pero su función antes, durante y después de su presidencia, conducen a un imperativo de brusquedad ramplona que trata convertir el esperpento en agudeza para elevar la mística patriotería de sus forofos
De todo lo que nos habían enseñado sobre la manera de cómo debiera comportarse un ex-presidente con su país, con su sucesor, con su propio partido, solo nos queda la destilería de sus inquinas.
Su viaje a Melilla de jaleador en la mini-crisis con Marruecos, expresaba un menosprecio al enviado por Mariano Rajoy, el no va más, Sr. Pons. Dirigió lindezas contra el gobierno de Zapatero y su papel en los acontecimientos. Mientras el trabajo serio diplomático marchaba, él dirigía el orfeón de perversidades con la fiera entereza del que fuera comandante en jefe la armada invisible de Perejil.
Resuelta ésta crisis, por el buen hacer del Gobierno, el PP y Aznar han quedado como el ex-alguacilillo de la Malagueta que antesdeayer saboreaba su bocata con desdén de sepulturero, en el callejón de la plaza. ¡Qué osadía!, mientras que el torero se exasperaba y el toro aventaba arenas de mansedumbre. Un cronista taurino le propinó la pulla acusadora, por ese gesto impropio en la liturgia de un relevante coso de primera, y el hambriento alguacil fue destituido ipso facto. Los del PP no ¡ay que dolor!
Los tea ppartidianos hispánicos, Aznar a la cabeza, hacen peroratas anti marroquíes en Melilla, promueven el casticismo tonal de los candidatos locales, llamarán palacio de Granada a la Alhambra, catedral de Córdoba a la Mezquita, ocultarán el culto al Cristo de los Gitanos, nos repondrán la película Raza y mucho más. El té americano se prepara con leche ¿imaginan nuestro té patriótico?
La hojarasca politiquera no ha podido ocultar unas imágenes vergonzosas de las llamadas “mujeres tortugas” marroquíes cargadas con sus fardos en el trapicheo fronterizo, repartiendo mordidas a la policía marroquí en el lodazal del Barrio Chino de Beni Enzar, en la frontera de Melilla. La lamentable caravana de la última frontera europea con África conmueve y agita, la injusticia que cabalga a sus espaldas suscita duros sentimientos y es semilla de agitación.
Las tormentas de verano se han tomado vidas en la laguna Zóñar, de mi querida Aguilar de la Frontera, después de la tragedia, el sol sigue clavando. A la sombra sigo leyendo una novela dedicada a la Córdoba Omeya y al diálogo de las tres religiones monoteístas, Averroes y Maimónides, entre Andalucía y Marruecos, La Hermandad de los Iluminados, escrita por Jacques Attali, oportuna y excepcional como su autor. Su lectura me lleva a hacer honores a Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, que ha entendido la bondad de construir una Mezquita en la Zona Cero, la Ciudad más libre del Mundo; se iba a llamar Córdoba evocando la paradigmática época musulmana. La Pallin del tea helado, enarbola la bandera a la contra ¡vaya trombo a la libertad, la modernidad y el diálogo!
Su viaje a Melilla de jaleador en la mini-crisis con Marruecos, expresaba un menosprecio al enviado por Mariano Rajoy, el no va más, Sr. Pons. Dirigió lindezas contra el gobierno de Zapatero y su papel en los acontecimientos. Mientras el trabajo serio diplomático marchaba, él dirigía el orfeón de perversidades con la fiera entereza del que fuera comandante en jefe la armada invisible de Perejil.
Resuelta ésta crisis, por el buen hacer del Gobierno, el PP y Aznar han quedado como el ex-alguacilillo de la Malagueta que antesdeayer saboreaba su bocata con desdén de sepulturero, en el callejón de la plaza. ¡Qué osadía!, mientras que el torero se exasperaba y el toro aventaba arenas de mansedumbre. Un cronista taurino le propinó la pulla acusadora, por ese gesto impropio en la liturgia de un relevante coso de primera, y el hambriento alguacil fue destituido ipso facto. Los del PP no ¡ay que dolor!
Los tea ppartidianos hispánicos, Aznar a la cabeza, hacen peroratas anti marroquíes en Melilla, promueven el casticismo tonal de los candidatos locales, llamarán palacio de Granada a la Alhambra, catedral de Córdoba a la Mezquita, ocultarán el culto al Cristo de los Gitanos, nos repondrán la película Raza y mucho más. El té americano se prepara con leche ¿imaginan nuestro té patriótico?
La hojarasca politiquera no ha podido ocultar unas imágenes vergonzosas de las llamadas “mujeres tortugas” marroquíes cargadas con sus fardos en el trapicheo fronterizo, repartiendo mordidas a la policía marroquí en el lodazal del Barrio Chino de Beni Enzar, en la frontera de Melilla. La lamentable caravana de la última frontera europea con África conmueve y agita, la injusticia que cabalga a sus espaldas suscita duros sentimientos y es semilla de agitación.
Las tormentas de verano se han tomado vidas en la laguna Zóñar, de mi querida Aguilar de la Frontera, después de la tragedia, el sol sigue clavando. A la sombra sigo leyendo una novela dedicada a la Córdoba Omeya y al diálogo de las tres religiones monoteístas, Averroes y Maimónides, entre Andalucía y Marruecos, La Hermandad de los Iluminados, escrita por Jacques Attali, oportuna y excepcional como su autor. Su lectura me lleva a hacer honores a Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, que ha entendido la bondad de construir una Mezquita en la Zona Cero, la Ciudad más libre del Mundo; se iba a llamar Córdoba evocando la paradigmática época musulmana. La Pallin del tea helado, enarbola la bandera a la contra ¡vaya trombo a la libertad, la modernidad y el diálogo!
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