domingo, 5 de diciembre de 2010

La siesta de Europa

La siesta de Europa
"González, no estará en la lista de los malos ex presidentes como José María Aznar. Los que compartimos sus ideas podemos sentir animados por su constante desvelo, y que su visión sobre Europa tan edificante como crítica, nos obliga a mantenernos alerta"
A las seis de la tarde, por el nuevo horario, suenan nuestros timbales y clarines de gloria, para que hagamos el paseíllo incómodo de la metáfora de vida. Hemos roncado por los camastros nuestras modorras reparadoras, cada tarde de siesta entrenamos para la noche y engrasamos todo nuestro ingenio vital con sopor.

La noticia sobre el concurso de siestas que se celebra en Madrid ha llamado más la atención en el mundo, que todos los huesecillos que echamos al puchero de las noticias y que ocupan la primera de nuestros medio de comunicación. Nuestra más impactante cabecera mundial, es la cabecera de almohada en horario de tarde.

Madrid se manifiesta en siestas: la mejor postura, el ronquido, el silente, el que se mueve, el que suda, el que habla, la del oso, la del cordero, la del obispo, la del fauno, la del bebe….¡todo suma y se premia! El concurso de sueños está servido hasta el 23 de Octubre en la Comunidad de Madrid. Fuera de concurso seguimos todos los demás en el jardín soñoliento, entumecidos por el sudor del destino.

Tras la siesta de hoy, más larga por ser de fiesta, me trato de iluminar con un libro reciente de Felipe González, Mi idea de Europa, y otro que mantengo de cabecera, Todos fuimos culpables de Juan Simeón Vidarte.

González, no estará en la lista de los malos ex presidentes como José María Aznar. Los que compartimos sus ideas podemos sentir animados por su constante desvelo, y que su visión sobre Europa tan edificante como crítica, nos obliga a mantenernos alerta. La gran pregunta que nos hace –“¿por qué el Viejo Continente ha sufrido más la crisis que el resto?”. El rosario de respuestas está patente en las páginas de su libro, bien como reflexiones personales, o por aquellas nacidas del informe encargado a la llamada Comisión de sabios por las instancias europeas. De sus páginas se postula su gran europeísmo y su convencimiento de que el gran destino de España está en Europa.

Juan Simeón Vidarte, insigne socialista, quién tuviera por los años treinta y durante la Guerra Civil, importantes posiciones en el Parlamento, Gobierno y Ejecutiva del PSOE, y que con su voluminoso libro nos ofrece una confesión autocrítica, sobre los grandes errores que cometieron los responsables políticos durante la conflagración civil y los años anteriores. Vidarte comparte desde el exilio mejicano un pensamiento y un sueño sobre el destino de España; primero pensamiento porque anuda nuestro destino al de Europa, pero cae en la ilusoria aspiración de ver unida a la España, dividida y difícil, en una Europa donde priman los grandes criterios de igualdad y libertad, un sueño.

Felipe González no se siente a gusto con la Europa actual, pero subraya el avance dado en los tres últimos años en la Unión, como un inmenso progreso en el piélago institucional, de pactos y componendas que nos anudan en la realidad política europea.

Oliver Stone, con la segunda entrega de Wall Streets (“El dinero nunca duerme”), nos lo ha dicho claramente con el título alegórico. El dinero está en vigilia permanente y es sumamente hábil y hace bonos basuras cotizables nuestras placidas cabezadas europeas. Mientras nosotros rumiamos entre ronquidos si le ponemos tasa a los ingenios de la codicia que nos han inundado.

Europa, se cuestiona ahora las enormes subvenciones que reciben las grandes fortunas españolas: March, Alba, Mora Figueroa, Botín, los Albertos, Conde, y algunos más, para sus fincas de recreo ¿Qué pensaría Juan Simeón Vidarte de su sueño europeo?
... Compremos en el chino un despertador para que no se alargue más de lo necesario la siesta de Europa.


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