domingo, 5 de diciembre de 2010

Obsesionado por los titulares


Decía un lector de prensa: se me han olvidado los suplentes. Peor, movidos por lo escandaloso se nos olvidan los referentes cotidianos ; -¿para cuándo lo nuestro? decía el desesperado ciudadano en la tribuna de invitados del Parlamento.
Por más que me tiente, no quiero escribir hoy de la efeméride del Muro, del sin vivir de los secuestrados del Alacrana, de los inacabados asuntos del Pp. La vida está en los pucheretes, y esos guisos se hacen en el piso de cada ciudadano.
Miguel Ángel Heredia nos informaba  ayer que ha presentado una proposición no de ley en el Congreso, instando al Ministerio de la Vivienda a que agilice la  Renta Básica de Emancipación. Que se mejore la coordinación en las políticas de vivienda con la Junta de Andalucía, y que las ayudas lleguen sin demora como solicitan muchos jóvenes. El titular “10.000 jóvenes malagueños se benefician ya de las ayudas al fomento del alquiler de Gobierno y Junta”,  abría un artículo con una exhaustiva información, que afecta a miles de ciudadanos,   pero obviamente sólo mereció, casi el soslayo, o la suplencia informativa.
La información que nos facilitaban Heredia y el secretario de  Ciudades del PSOE, afecta a la demandas no sólo de estos jóvenes, sino a las 40.000 familias que tienen la necesidad de una vivienda de VPO y en especial en la Costa del Sol. Los números no son baladíes,  las acciones que se han puesto en marcha son de excepcional importancia, las comparaciones que se hacen entre la actitud  del Municipio de Mijas gobernado por el PSOE, comprometido incluso con  la entrega  gratuita de suelo, con los de Fuengirola y Marbella,  gobernados por el PP,  al parecer ajenos a la demanda de sus vecinos, merece todo el foco de la atención política y ciudadana.
Recuerdo una reunión política  de campaña electoral, en las que nos  aventurábamos a dar determinados mensajes, sobre los asuntos más trascendentes de nuestros programas. A la vuelta de la tarea, en eso extraños exámenes de conciencia que conllevan los fracasos, vimos cómo nuestros mensajes quedaron deslucidos en una cháchara ineficaz, mientras que los dardos envenenados que nos lanzábamos entre adversarios, ocuparon la campaña. Eso sí, fuimos denunciados hasta la saciedad editorial, por la falta de programa de todos los contendientes a los comicios. ¿Maldición!  eso que se llama marcar la agenda quedó  como siempre para mejor ocasión.
Dicen los macros de la economía  que  mientras los ciudadanos tengan un presupuesto magro,  las arcas  públicas deben constituir el estímulo para recuperar el gasto privado: de manual. Por lo tanto, mejorar  y acelerar  las acciones dónde concurran los fondos públicos es la tarea ingente en estos momentos de crisis. Escurrir el bulto es el blasón insolidario de los que ahora prefieren los parados y sin viviendas, blandiendo la excusa de evitar hipotecar a las futuras generaciones. Eso sí, cuándo los molestas  a estos mismos con los efectos del cambio climático para dichas futuras generaciones, dejan el problema a Dios y al destino y no a la acción sobre las industrias contaminantes
11 de noviembre de 2009




















No hay comentarios:

Publicar un comentario